Hemos vuelto a juntar a Araitz con las demás.
Llevaba unas semanas separada después de que, a raíz de una mastitis, se le necrosara una mama y tuviéramos que operarla.
Estábamos muy nerviosos con la operación, pero por suerte todo salió bien
Como Araitz está muy activa y la herida está evolucionando muy bien, hemos decidido que ya era el momento de volver con las demás,
y como podéis ver, ella tenía muy claro que no quería pasar desapercibida: ¡Ya estoy aquí!