Ante la amenaza de la PPA (Peste Porcina Africana), las administraciones vuelven a responder como siempre: señalando los cuerpos de los animales como problema y proponiendo su eliminación masiva. Hablan de “control”, pero lo que plantean es exterminio.
Quieren sacrificar cerdos sin distinción, incluso aquellos que viven en santuarios y espacios protegidos como Collserola. Animales que ya han sido rescatados de la explotación humana ahora vuelven a ser condenados por el mismo sistema que los convirtió en mercancía.
Como organizaciones antiespecistas y santuarios, decimos basta:
No defenderemos solo los santuarios: defendemos el derecho de los animales a vivir sin ser sacrificados cuando conviene.
Ven a alzar la voz contra el especismo, contra la violencia normalizada y por una sociedad que no resuelva las crisis matando.
Porque la salud no puede ser excusa para exterminar.


