Hace seis años llegó al Santuario Gaia siendo un cordero,con otros 6 bebés y 9 ovejitas. Él fué rescatado del decomiso de la conocida finca de los horrores en Murcia.
Aquí creció feliz con su familia💚
Hace una semana nos percatamos que había perdido peso, así que lo empezamos a dejar separado con otros habitantes más delicados, como Gerard, para poder controlar su evolución
Hace dos días apareció tirado en los prados, no podía levantarse y, pese a todo nuestro esfuerzo por ayudarlo, ayer dejó de comer y se fue apagando poco a poco, hasta marcharse en paz💔
Ernesto nos deja en la memoria que a pesar de un inicio de vida marcado por la crueldad, pudo conocer la dignidad, el amor y el respeto.
Su vida nos recuerda por qué luchamos cada día: para que ningún otro animal tenga que pasar por lo mismo. Para que no existan más fincas de los horrores
Te vamos a echar de menos pequeño. Vuela alto, querido Ernesto🌈