Gaza nació completamente ciega al no tener ojos. Pero esa desgracia hizo que se salvara de la explotación y llegara a Fundación Santuario Gaia en marzo.
Ya ha crecido, al igual que sus compañeros que también fueron rescatados de otros casos. Ellos al estar bien, han pasado a vivir con las demás cabras y ovejas del Santuario, y ella ahora pasa a la zona donde viven animales con necesidades especiales, donde hay otros que son ciegos como ella.