En el Santuario hay 240 ovejas y cabras, todas ellas con historias de maltrato, abandono o explotación. Son muchas historias de superación y vidas que importan.
En el vídeo os mostramos como después de pasar el día en los prados grandes y en el bosque, al atardecer todas vuelven para la cena. Aunque en realidad no haría falta que cenaran porque ya comen bastante durante todo el día, pero les damos un aperitivo irresistible, para que así vuelvan y las controlemos a todas, como hacemos con todos los habitantes del Santuario.
Esperamos que disfrutéis de estas bellas imágenes 

