Aunque parece que estaba un poco sucia la cámara, no podíamos dejar de compartir ese momento de juegos y amistad inter especie 
Alma jugando con los pequeños Perry, Esteban y Jimmy, y otros habitantes de la zona del Cobert.
Solo faltaba en la estampa el cerdito Albertito, que como buen abuelo ya se había ido a dormir 

