A veces BeauBeau se queda rezagado por la mañana y, mientras el resto de vacas y toros se van a la montaña, él se queda en la zona de noche y tenemos que “animarlo” a irse con comida 

Y en estos días que tarda en bajar, lo vemos muchas veces dándose arrumacos con Faustina a través de la valla, como si fueran Romeo y Julieta 
Ahora en serio, es bonito ver como los animales buscan cariño y cuidados, aunque sean de distintas especies. Para ellos no hay diferencias 
Historias de amor del Santuario 