Este pequeño corderito nació en L’Emporda y su madre lo rechazó. Como el ganadero no iba a criarlo a biberón, un vecino lo recogió, salvándole la vida y la semana pasada se presentaba con Perry en la puerta del Santuario
La analítica ha salido bien y ya se ha unido a los bebés del Santuario, Jimmy y Esteban. Es un bebé muy tranquilo y cariñoso, se ha adaptado muy bien con sus nuevos hermanitos, que son un torbellino a su lado 
Bienvenido a la familia Perry, has llegado a casa y nunca más te volverás a sentir solo.
Las preciosas fotos son obra del Perry humano.


