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28 de julio de 2019

Victoria

Ayer por la mañana tuvimos que ayudar a marchar a la abuelita Victoria. Esperamos a que su gran amiga Lidia pudiera estar a su lado mientras nos dejaba, para que estuvieran juntas y se pudieran despedir.
 
Victoria es una poni de 32 años a la que rescatamos en diciembre de 2013 en un estado lamentable de abandono. Fue utilizada durante toda su vida por un feriante para que los niños montasen sobre ella, y cuando dejó de servirle la abandonó, dejándola atada a un póster.
 
Debido a toda esa vida de esclavitud y de maltrato, tenía muchos problemas en sus extremidades, pero durante todos estos años hemos podido darle una vida digna en libertad y llena de amor.
 
Nos vienen muchos recuerdos de la pequeña, que era todo amor, aunque eso no quita que tuviera su carácter con los demás habitantes del Santuario, todos sabían que ella era la que mandaba aquí. Cuando pasaba por algún lado, todos la dejaban pasar… recordar estas cosas nos sacan una sonrisa, pero a la vez mucha tristeza de saber que no la vamos a ver más.
 
El día que llegó Lidia, nada más verse se llevaron durante 5 minutos dándose coces, y de repente pararon y se fueron las dos juntas caminando por todo el Santuario. Victoria le dejó claro que ella era la que mandaba, y cuando Lidia lo aceptó, se la llevó a enseñarle todo el espacio que tenía para comenzar su nueva vida en libertad. Nunca se han separado, y nos parte el alma saber que Lidia se queda sin su gran amiga, que cuidaba de ella, ya que Lidia casi no ve por la edad, que también es muy mayor.
 
En estos 6 años que hemos vivido con ella os podríamos contar muchísimas historias, historias en las que podéis ver que cada animal es único. Cada animal es un individuo con su personalidad diferente, pero todos quieren lo mismo, no ser explotados y vivir en libertad.
 
Esperemos que su historia al menos sirva para que los humanos dejen de utilizar a los equinos, ellos no viven para nuestro divertimento.
 
Victoria, te vamos a echar mucho de menos, tenemos el alma rota. Unos vienen y otros os vais, pero nuestros corazones siguen sin cicatrizar estas heridas que nos quedan cuando os marcháis, es muy duro separarnos de vosotros después de darlo todo por intentar haceros felices.
 
Ahora estarás en otros prados diferentes, donde te encontrarás con Paula, Nieves, Maya, Helga, Marta, Luz, Luna, Olivia, Primavera, Jordina, Sonia, Jaio, Marina, Rosita, Panchita, Halloween, Pepa y tantos otros hermanos tuyos que nos han dejado y que te habrán recibido. Por favor, ayúdanos en esta lucha tan dura, en la que queremos que el mundo os vea realmente como sois.
 
TE QUEREMOS ENANA, GRACIAS POR HABER APARECIDO EN NUESTRAS VIDAS

¿Cómo puedes ayudarnos?

O para cualquier duda puedes contactar en donar@santuariogaia.org 

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